" Un Sentimiento...Ser Arquero"

"un Sentimiento...Ser Arquero"

 

 

 

 

UN DESAFÍO CONSTANTE; SER EL UNO

No hay nada más triste que el cuerpo del golero tirado en el pasto luego que le hicieron el gol. Por unos segundos queda como muerto. Lentamente se empieza a incorporar, cada extremidad le pesa cien kilos. El back fue a buscar la pelota al fondo de la red; cuando pasa frente a él, le toca la cabeza en forma amistosa. Esto lo calienta más, hubiese preferido que le dijera: "¡que gol te comiste!, flaco, ¿eh?". Además, ¡se llevó la pelota!, que la hubiese querido agarrar él para reventarla al medio de la cancha y sacarse un poco la bronca. Porque a no ser una falla exagerada de un defensor, la culpa la tiene siempre el arquero.
-¡Pero esa pelota era del arquero!.
-¡Salió mal, quedó a mitad de camino!.
-¡Cubrió el palo equivocado!.
-¡Tendría que haber pedido esa pelota!.
-¡No!, tendría que haber salido jugando.
-¡Dejá... si se quedó parado!.
-¡Pero no viste, tapó mal el arco!.
-¡Centro al área chica es siempre del arquero!.
Y si por casualidad su cuadro hace un gol, todos sus compañeros festejan en el área rival haciendo una montaña humana, y él, solito, a tres cuadras de distancia, abrazando el aire, no sabiendo como festejar.
Cuando éramos chicos, el que jugaba peor iba de arquero, estaba en la tapa del libro; hacíamos la pisadita y el último, ¡al arco!.
Imágenes que traigo desde mi infancia, en el campito o jugando en la cuadra de mi casa.
Si pega en el cordón, ¡no se va!.
Los arcos los armábamos con cuatro piedras o cascotes que encontrábamos por ahí.
Ya en el baby fútbol, es otra cosa, el arquero no es el "gordito gilún" con poco carácter, ¡no!. Va al arco un pibe con condiciones, personalidad, con don de mando e inteligencia.
Si bien el fútbol es un juego de equipo, golero hay uno solo. En el momento de la verdad, cuando el delantero queda frente a él o cuando la pelota pasó la barrera y va hacia el arco, es él sólo con su intuición, sus reflejos y su técnica el que tiene que resolver en fracción de segundos. Seguramente trabajó meses o años para llegar a una pelota en una jugada de inminente gol.
Ser arquero es estar decidido a tomar desafíos, entrar a la cancha todos los dias a ponerle el pecho a las balas y decir, vengan los problemas que estoy preparado para atajarlos.
Mario me comentaba -temperamento y coraje, sí, pero apoyado en un trabajo serio: preparación física, técnica, constancia, disciplina.
Y mientras escuchába a Mario tirar conceptos, no sabía si los entrenaba para el arco o los preparaba para la vida. Sin dudarlo debe de existir... "Un sentimiento".

 

 

Roberto Bornes

 
  

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