PLANIFICACION DEL ENTRENAMIENTO

 

 

 

 

 

 

 

El desarrollo de un jugador de fútbol y la preparación de un equipo se asemejan a la construcción de una casa. A fi n de alcanzar los objetivos fijados, se habrá de seguir una serie planificada de etapas, a base de un plan maestro.

 

En el mundo deportivo, se le denomina la planificación.

 

La planificación consiste en determinar objetivos y poner en práctica un conjunto de programas cada vez más detallados con la finalidad de alcanzar dichos objetivos.

En el entrenamiento –como en toda formación– se deberá minimizar el factor “azar”, aunque una razonable porción de intuición –“la mano de oro del entrenador”– tenga su razón de ser en dicho proceso.

De modo que la planificación del entrenamiento es una tarea esencial del entrenador, a fin de hacer progresar a los jugadores, de desarrollar su capacidad de rendimiento, y de prepararlos individual y colectivamente para la competición o campeonato. Dicha tarea concierne tanto a los entrenadores de élite, como a los entrenadores de juveniles.

 

¿Para qué una planificación?

 

• Para decidir –tras reflexiones y análisis– los objetivos a alcanzar a corto y largo plazo.

• Para favorecer una mejor dosificación cuantitativa, intensiva y cualitativa de las cargas del entrenamiento.

• Para evitar la improvisación en el trabajo de entrenamiento.

• Para evitar la rutina y para transmitir confianza al cuerpo técnico y a los jugadores.

• Para permitir un mejor control del entrenamiento y para facilitar su evaluación.

• Para respetar y controlar los principios biológicos, fisiológicos y sicológicos que determinan el rendimiento de los jugadores.

La planificación dependerá en gran parte de la edad de los jugadores, de su nivel de desarrollo, de la categoría de juego a la que pertenecen y del calendario de partidos. No obstante, al contrario de los deportes individuales, en el fútbol no es posible planificar sistemáticamente, debido a la participación de los jugadores en múltiples competiciones (campeonato nacional, torneos de copa, competiciones internacionales de clubes y de selecciones nacionales, etc.).

Una planificación metódica de alto nivel, como por ejemplo la de una selección nacional, exige una estrecha colaboración entre el entrenador, el médico del equipo, el especialista en dietética, y el sicólogo deportivo.

 

Ejemplo de la preparación de la selección de Brasil para la Copa Mundial de la FIFA 2002

“La falta de tiempo complicó las cosas enormemente. Tuvimos que renunciar al trabajo sobre la técnica y la táctica en favor particularmente de las pruebas físicas y médicas, a fi n de prevenir toda clase de problemas de salud durante la Copa Mundial. Hemos sacrificado cuatro o cinco preciosos días de entrenamiento para asegurarnos de que el equipo se hallase en perfecto estado físico. He tomado deliberadamente aquella decisión, y los resultados hablan por sí. Brasil se encontraba en excelente forma, por no decir que era el equipo con la mejor preparación física. Nuestros jugadores no sufrieron ninguna lesión seria.

Este tipo de preparación me permitió exigirles mucho más durante la competición. La diferencia entre mi equipo y las demás selecciones se hizo evidente en la segunda ronda del torneo”.

 Luiz Felipe Scolari

 

 La planificación anual de la temporada

 La planificación anual es la base de todo programa de entrenamiento, y es la primera tarea del entrenador al comienzo de una nueva temporada. La planificación varía de país en país, particularmente en razón de su calendario de competiciones, o eventualmente también en función de motivos culturales, climáticos e incluso económicos. Se sobreentiende que difiere asimismo según trabaje el entrenador con jugadores profesionales de élite o con jóvenes en vías de formación, aunque se base sobre los mismos principios metodológicos.

Criterios para elaborar un programa anual de entrenamiento

• Nivel de juego, edad de rendimiento, fase de desarrollo

• Número de jugadores a disposición

• Calendario de la competición

• Objetivos del rendimiento deportivo para toda la temporada

• Infraestructura, material (equipamiento) y condiciones de entrenamiento

• Cuadro técnico a disposición (entrenadores, apoyo médico, responsable de la administración, apoyo sicológico)

• Análisis y evaluación de los rendimientos pasados

• Criterios complementarios:

− Pruebas médico-deportivas

− Etapa de preparación o de recuperación

− Entorno social de los jugadores (familia, lugar de residencia, escuela, trabajo, costumbres, etc.)

La planificación anual se subdivide frecuentemente en dos o tres grandes ciclos (denominados macrociclos) de cuatro a seis meses, según la duración de la planificación anual de entrenamiento.

 

 1-El período de preparación

• Período fundamental para poner a punto, individual y colectivamente, a los jugadores y al equipo desde el punto de vista de la condición física.

• El período durará de 4 a 10 semanas (según el nivel de los jugadores y según la competición), en función de los factores fisiológicos. Por experiencia, se puede señalar que los primeros efectos positivos del entrenamiento se manifiestan únicamente al cabo de 6 a 10 semanas.

• Un período de preparación de 6 a 8 semanas parece ser norma en el fútbol actualmente.

• El período de preparación se divide en dos fases:

1ª fase: – Preparación general basada en el trabajo físico, dependiendo del volumen de entrenamiento: frecuencia de las sesiones, así como duración y volumen del entrenamiento. El entrenamiento en esta fase es básico.

2ª fase: – Fase de desarrollo físico específico con integración de componentes técnico-tácticos y mentales, en la fase de pre competición. Se reduce el volumen del entrenamiento; la calidad puede asociarse a la intensidad de trabajo, sin embargo –en la apreciación de muchas personas-, la calidad es a menudo sinónimo de cantidad y de intensidad.

Dicho período, subdividido en 3 ó 4 ciclos de 1 a 3 semanas, se denomina mesociclo de preparación

 

    2-  El período de competición

• La duración del período dependerá del calendario de competiciones.

• Habitualmente dura de 8 a 10 meses (según el país y el nivel de juego).

• El período se subdivide en ciclos semanales denominados microciclos.

• Período en que las formas generales y específicas de entrenamiento se convierten en formas competitivas: cuando los jugadores alcanzan la capacidad óptima de rendimiento y tratan de mantenerla el mayor tiempo posible.

• Durante dicha fase, se despierta y se produce la necesidad de competición en los jugadores, y se generan las emociones y la presión de competición.

• Puesto que durante dicho período el nivel de rendimiento dependerá de la entrega y esfuerzo de los jugadores en las diferentes competiciones, y de su potencial personal, el entrenador deberá tener en cuenta la individualización del entrenamiento.

• Con la finalidad de dosificar y controlar óptimamente el entrenamiento, varios de los microciclos se convertirán en mesociclos de competición de 3 a 4 semanas de duración.

Teniendo en cuenta la enorme carga que pesa sobre los jugadores respecto al número de partidos jugados (muchos futbolistas disputan dos partidos por semana) en el fútbol contemporáneo, es indispensable planificar ciclos de recuperación y de regeneración en el mesociclo, particularmente para los jugadores jóvenes.

Durante la formación de los juveniles, se planifican siempre mesociclos de aprendizaje.

Ejemplo: Ciclo de tres semanas con énfasis en el dominio de las habilidades técnicas: recepción de la pelota, control orientado, y primer pase. Paralelamente a los objetivos físicos y de la competición, el énfasis en los elementos técnicos será siempre prioritario en el ciclo.

 

  3- El periodo de transición 

• Es el período cuando se reduce el rendimiento y el jugador puede recuperarse física y síquicamente de los esfuerzos realizados durante la competición.

• El período dura entre 4 y 8 semanas (dependiendo del país y de la categoría de juego).

Esta fase se prevé para el período después de la actividad de competición. Sin embargo, a sabiendas de que 2 a 3 semanas de absoluto reposo pueden ser suficientes para disminuir el rendimiento de resistencia general en un 20 al 25%, el VO2máx. en un 4 al 6%, así como la fuerza y la coordinación, se recomienda prever un programa para que los jugadores mantengan su estado físico con una actividad física progresiva.

Ejemplo: − Fase 1, de 7 a 14 días de duración

Después de algunos días de descanso total (según el jugador), introducir un reposo y recuparación activos mediante actividades y deportes complementarios (excursiones, ciclismo, natación, tenis, etc.)

− Fase 2, de 10 a 20 días de duración

Programa especial individual de resistencia, flexibilidad y fortificación de los músculos.

3 a 4 sesiones por semana, de 45 a 60 minutos, a un 60–70% de la intensidad requerida durante la fase de entrenamiento.

Este período permite igualmente poner a punto físicamente a los jugadores que estuvieran lesionados durante mucho tiempo o que registraran un bajón durante el período final de la competición o campeonato


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