CONCEPTOS DE MARCACION: " Pressing"

 

 

 

 

 En marcación se pueden manejar varios conceptos, cada técnico con su libreto, incluso la mayoría de las veces estamos hablando que nos encontramos con diferentes  situaciones donde tenemos que adaptar nuestra filosofía de juego en base a los jugadores, características de los mismos para desarrollar un sistema de juego que se adapte al material humano y logístico que se cuente y por ende no poder desarrollar la filosofía de juego deseada.

Por ejemplo si queremos implementar la presión como funcionamiento tàctico lo tenemos que llevar a cabo precedido de un proceso importante de trabajo, porque este funcionamiento requiere no sòlo de una buena complementación táctica, sino que fundamentalmente física y mental, con una concentración importante, ya que el presionar requiere de la complementación de dichos conceptos, si falla uno de ellos estarìamos peligrando en cometer errores que nos puedan llevar al fracaso.  No surge de un dìa para el otro, y seguramente lograràs el éxito si tenes el material humano y el tiempo suficiente de lograr llegarle al jugador convenciéndolo de qué es lo ideal para el momento del plantel, ya que requiere de un desgaste fìsico y emocional importante, como el entendimiento en la coordinación de los movimientos tácticos-

En lo que respecta a mi idea y filosofía de juego me decanto por la presión por ello vamos a tocar este concepto de marca, ya que intento que mi equipo comience a defender en cancha contraria, robar el balòn lo màs pronto posible, y en una zona cercana al arco rival, aparte de tener al equipo contrario lo màs lejos posible de nuestra área penal. Despuès està  la otra parte del trabajo de elaboración para llegar al arco rival, y lo que pretendes generar para desequilibrar con balòn.

 

¿Que es el pressing?

    Se puede definir el pressing como la acción conjunta que trata de “achicar” todos los espacios para reducir las posibilidades del adversario, “apretarlo” en las salidas, “atorarlo” en todos los sectores, no dejarlo “armar”, sea arriba o abajo, con el propósito de quitarle la pelota e impedir, a su vez, que pueda proyectarse en el juego. (José D'Amico)

    Pressing, es "una forma de atacar cuando no tienes la pelota". Arsene Wenger.

    “Consiste en acosar sin tregua ni respiro al adversario para recuperar la posesión del balón, y no ceder a ningún precio la iniciativa del ataque al contrincante, contando con dos requisitos básicos: un espíritu de lucha inquebrantable y una perfecta preparación física, sin los cuales el sistema se derrumba irremediablemente”. (Rinus Michels.)

    Hacer pressing es ejercer presión en todas las zonas donde el contrario juega o pueda el balon.

    El pressing precisamente no es una acción individual. El que marca o sale a bloquear o a interceptar al que tiene la pelota, es apoyado y sostenido en la zona de juego por otros jugadores que tratan de impedir el pase o su salida, acortando la distancia, limitando los espacios y listos para intervenir rápidamente si es rebasado el que salió a marcar.

    Para que un equipo pueda ejercer pressing es preciso disponer de un gran despliegue físico, continuidad, y persistencia en los esfuerzos, viviendo plenamente el juego y sobre todo, estar “mentalizado” para dominar las cambiantes situaciones que se producen en las zonas donde puede ser impulsada la pelota por el continuo desplazamiento de los jugadores contrarios.

    Intentar jugar fútbol de pressing con jugadores mediocres conducirá al desastre, pues se trata en resumidas cuentas, de una concepción atacante que incluso Michels, acostumbrado a profesionales de grado superlativo, confiesa puede ser arriesgado, incluso propicio a la derrota contra equipos que jueguen al contraataque.

    Lo que Michels pretendía era crear un sistema de juego en que todos los jugadores atacaran todo el tiempo. ¡Aunque no se encontraran en posesión de la pelota!

    “Lo que imaginé era que los diez jugadores empujaran todos ellos hacia delante en un intento de recuperar el balón”.

        Como todos los conceptos revolucionarios de juego, no evolucionaron de la noche a la mañana. Empezó con las ideas de ataque a ultranza que inculcó Michels en el Ajax, pero el “pressing” comenzó realmente con el equipo de Holanda en el mundial de 1974. Por aquel entonces la idea ya había madurado a fondo.

    La base del fútbol de pressing es atacar desde el primer momento como objetivo prioritario.

    Lo que distingue a este sistema de otros es que no retrocedemos hacia nuestro arco para defendernos cuando perdemos el balón.

    Se presiona en las tres líneas del equipo: ATAQUE, MEDIO y DEFENSA.

    Como regla general podemos decir que presionar sobre los laterales resulta más fácil. En este caso hay que esperar que el rival juegue sobre los laterales y entonces, sí, presionar al jugador que recibe en ese sector porque pierde posibilidades de salida. Está apretado contra la raya y le quedan dos opciones: jugar hacia el centro o hacia atrás. Para adelante se supone que no puede ir porque ahí presionamos. Entonces si evitamos el pase atrás, que es al primero que recurre, poniendo un hombre de punta que cubra a los adversarios de la línea de fondo mientras las demás tomas a los dos posibles receptores, ahogaremos al que lleva la pelota y tendremos más opciones para recuperarla.

    Hay ocasiones que el equipo rival impone su propio estilo de juego. Hay que aceptarlo, en estas circunstancias, se tiene que retroceder.

    Pero no hay que retroceder a menos que nuestro equipo se vea obligado a ello, entonces se organiza el equipo para presionar en otra línea del campo.

    Por lo expuesto es muy importante conocer al adversario para saber si nos conviene presionar en tal o cual lateral, en el medio, ir bien arriba o esperarlo.

    Hay que ensayar esto en los entrenamientos.

    Para Menotti para presionar hay que saber jugar al fuera de juego.

    Porque cuando un equipo presiona él ultimo hombre llega casi a la mitad de la cancha. De ese modo agrando el espacio del fuera de juego, y reduzco el espacio de combate a los contrarios.

    Este sistema es muy difícil de organizar desde el punto de vista de la preparación, porque el juego cambia constantemente.

    Este cambio incesante contribuye a que la organización sea muy difícil. Cada jugador tiene que reaccionar individualmente a cada nueva situación; primero, cuando ataca debe desmarcarse, y luego en el instante en que pierde la pelota debe elegir y marcar al adversario más próximo, mientras que el jugador más próximo al hombre en posesión del balón, le acosa y trata de quitarle u obligarlo a cometer un error.

    Así que EL OBJETIVO PRIORITARIO DEL PRESSING ES RECUPERAR LA PELOTA EN EL LUGAR DONDE SE PERDIÓ.

    También es muy importante resolver el paso siguiente, es decir que hacer inmediatamente después de recuperar la pelota: Manejar las variantes del contragolpe.

    De acuerdo a Menotti, hay equipos que por falta de conceptos se presionan indirectamente sin proponérselo.

    Como presionar es reducir el espacio y el tiempo de acción, al recuperar la pelota intentan pasar por donde más jugadores hay, juegan en los mismos espacios que han reducido, y lo que tienen que hacer es agrandar la cancha. Procurar salir de la aglomeración.

    A veces se logra con un pase atrás. Lo primero es ir hacia delante, por supuesto, y encontrar el arco adversario. Pero si no puedo, lo mejor es buscar agrandar la cancha hacia atrás y asegurar la pelota.

    No siempre se produce la misma situación. Si encuentro espacios una vez recuperada la pelota, se impone la salida masiva para sorprender y ganar con superioridad numérica.

    Para jugar en este sistema son necesario jugadores inteligentes que conozcan el juego, que comprendan en lo que consiste el fútbol de este tipo. Además, se necesitan dos, o preferiblemente tres jugadores de los llamados líderes.

    Un jugador líder es, en realidad, un gran jugador con la mayoría de las cualidades exigidas por el fútbol moderno y además algunas extras. Debe ser muy habilidoso pero también muy inteligente, y lo que convierte en el tipo líder es que mientras puede observar el juego y decidir lo que el debe hacer, es tan bueno que incluso en la veloz movilidad del juego todavía le sobra tiempo para dedicarse a llamar la atención de otros jugadores e indicarles lo que deben hacer, a quienes deben marcar cuando han perdido la pelota y entonces, cuando lo recuperan, sabe asimismo apremiar a sus colegas y decirles adonde ir y que hacer.

¿Cómo se pone en práctica?

    Primeramente explicar a los jugadores que es lo que se pretende de ellos y luego se lo practican en espacios reducidos.

    El ideal de Michels es de un arquero y 4 jugadores de campo.

    El equipo con la pelota se ha de concentrar primero en mantener su posesión, después en montar un ataque que conduzca a una posición de tiro, pero por encima de todo, deben intentar ante todo trance no ceder la pelota al adversario.

    El otro equipo que se defiende (porque no tiene la pelota) tiene que hacer tres cosas:

  1. Someter a presión al hombre en posesión de la pelota
  2. Marcar de cerca de los restantes jugadores
  3. Tener el arquero en una posición avanzada, a punto para adelantarse todavía más si la ocasión lo requiere.

    ¡Cuidado! No marcar pasivamente, el marcaje debe ser llevado de forma tal que cada jugador cubra el ángulo de transito disponible al hombre que marca y se coloque en una posición susceptible de interceptar el pase a este hombre.

    Michels dice que en su estadía en Barcelona tuvo problemas para ejecutar este sistema por la gran cantidad de pases que erraban sus jugadores, para solucionar este problema trabajaba en espacios reducidos, en donde hay gran cantidad de pases y las condiciones son casi igual a un encuentro forma porque hay oposición.

¿Cómo se rompe el pressing?

    Menotti sugiere dar escalonamiento hacia atrás. Si al equipo que presiona, que intenta reducir espacios, el rival le agranda el campo, hacia atrás, para buscar al otro lado y si no resulta repetir la acción hasta que se produzca la salida, se le quita posibilidades que presione.

    Es mucho más difícil, mas complicado, presionar a un equipo con un funcionamiento correcto donde cada uno encuentra al compañero al segundo toque, donde haya movilidad permanente en busca de espacios.

    Si un equipo resuelve a dos toques (es decir domina y toca), no le da tiempo a los rivales, por más inteligentes que sean, para saber cuando hay que presionar. Les quita las referencias. Más aún si puede tocar de primera.

    Cuando los defensores hacen venir a los delanteros para que los presionen y luego juegan a sus espaldas, es mortal para el equipo que presiona.

    Por último, Michels dice “los jugadores deben pensar. No se puede jugar al fútbol sin observar, pensar y hablar”.


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