MOTIVACION EN EL FUTBOL

 

 

 

Maestro Nacional de Educación Física
Daniel R, Paglilla
INEF Federico Dickens
Buenos Aires  Argentina  

Licenciada en Psicología
Aldana Zavanella Díaz
Universidad de Santiago de Compostela
Compostela / Galicia - España

 

LA MOTIVACION EN GENERAL:

La palabra motivación proviene de una raíz latina que significa “mover”, “poner en movimiento”, en el sentido de algo que impulso a la acción. Constituye pues un estado – permanente o transitorio y aun esporádico – caracterizado por una predisposición favorable para la acción.

Algunos investigadores utilizan la palabra “motivos” para referirse a los elementos determinantes de tal estado, mientras que otros emplean ambos términos (motivaciones y motivos) en forma intercambiable.

Cabe señalar que la palabra “motivo” tiene una connotación mas bien racional, en tanto que el termino “motivación” indica sobretodo una actitud de la personalidad total del sujeto, con preponderancia de los factores activo – emocionales.

La motivación es la fuerza impulsora de nuestra conducta; lo que determina en buena medida y casi siempre nuestro éxito o nuestro fracaso, en el sentido de que nos lleva a utilizar en mayor medida nuestras reales capacidades.

La motivación es, pues, esencial en toda actividad humana y, por supuesto, en el entrenamiento y la competencia, que son las actividades que aquí nos interesan.

En relación con una actividad, la motivación influye:

  • En la actitud del sujeto frente a la misma.
  • En la iniciación y modo de realización de la actividad
  • En el grado de esfuerzo del sujeto.
  • En la evaluación de la actividad.

PRINCIPALES PROBLEMAS PLANTEADOS

  1. Determinar si los motivos son innatos o adquiridos, o si los hay de ambas clases.
  2. Determinar si los motivos son fisiológicos, psicológicos o sociales, o si pueden provenir de las tres fuentes.
  3. Establecer si hay motivaciones inconscientes al lado de las conscientes.
  4. Establecer si consisten simplemente en buscar el placer y evitar el dolor, o si existen también otros factores más complejos.

En ultima instancia, lo que buscamos es saber cuales son los factores que determinan y gobiernan la conducta de los seres humanos. Se han dado al respecto varias interpretaciones, cuya síntesis nos llevara a especificar y comprender las motivaciones del deportista.

Teorías sobre la motivación

Teoría del restablecimiento del equilibrio.

Fue formulada por Cannon, quien introdujo el concepto de homeostásis, mecanismo en virtud del cual el organismo trata de mantener su integridad, equilibrando las adaptaciones internas de acuerdo con los estímulos. Afirma que, cuando se produce un desequilibrio, el organismo pone en acción sus mecanismos de regulación para volver al estado de equilibrio.

Sin duda, existe en el ser humano un mecanismo de “auto – regulación” , tanto en la esfera física como en la psicológica, por medio del cual trata de restablecer o mantener el equilibrio.

Un ejemplo lo tenemos en los mecanismos de defensa del “Yo”: compensación (en virtud de la cual un sujeto frustrado en un aspecto de su vida busca sobresalir en otro); sublimacion (canalizacion de tendencias inferiores hacia otras superiores), etc.

Sin embargo, y a pesar de la indudable existencia de estos mecanismos, no todos los aspectos de la conducta humana pueden explicarse por esta tendencia a restablecer el equilibrio. El mismo Cannon reconoció que, con harta frecuencia, el hombre realiza acciones que, precisamente, rompen ese equilibrio.

 Teoría de los factores múltiples.

La complejidad del comportamiento humano movió a muchos investigadores a elaborar una teoría multidimensional.

Murray y McDougall, por ejemplo, han recalcado el papel de las motivaciones sociales, en las cuales incluyen la tendencia gregaria (unión con otras personas), agresiva (de lucha con los demás), la de dominio, la exploratoria (curiosidad, afán de conocimientos), etc. Estas teorías se basan en el concepto formulado por Allport, de la “Autonomía Funcional de los Impulsos”, lo cual significa que los impulsos se independizan de sus bases fisiológicas.

Podemos agregar que existe una dualidad en los factores motivacionales. Por ejemplo, la tendencia a dominar y la tendencia a la sumisión; al poder y a la huida; a la agresion y a la proteccion. Al encontrar un obstáculo, algunas personas hacen lo posible para superarlo, pero otras se someten o se retiran. Según Nietzche, la voluntad de poderío es una de las tendencias básicas del hombre, y Adler afirmo que la tendencia de dominio es uno de los principales motivos de la conducta humana, y que cuando se frustra o se desvía puede causar trastornos emocionales. La tendencia a superar obstáculos y a destacarse o dominar puede apreciarse en los deportes, los cuales crean obstáculos artificiales, dando oportunidad para expresar esas tendencias (luego veremos específicamente las motivaciones del deporte).

 Teoría de las capacidades.

Afirma que el sujeto esta motivado para hacer las cosas que responden a sus aptitudes. Esta teoría esta relacionada con un enfoque mas reciente, el cual recalca la necesidad de “realización” como una motivación importantísima de la conducta humana.

 Los motores de la conducta, según Lersch.

P. Lersch, en su notable obra “estructura de la Personalidad”, hace un análisis detallado de los factores que determinan nuestros actos. Las tendencias – afirma – son las que ponen en marcha la vida anímica. La vida anímica, como toda la vida, esta dirigida a la realización de las posibilidades del ser: desarrollo, conservación, configuración. Las tendencias se dirigen a la consecución de un estado todavía inexistente y se hallan siempre presentes en la dirección y configuración de la vida. Cada tendencia es experimentada en una forma subjetiva especial. En cada tendencia sentimos un estado de defecto, de necesidad, que queremos superar; así ocurre en el hambre, en la sed y también en la necesidad de estimación, en el deseo de poder, en las necesidades sentimentales o metafísicas. El concepto de necesidad circunscribe del modo más general e inespecífico la tonalidad fundamental que matiza todas las tendencias. Además, la tendencia se proyecta hacia el futuro, tiene una finalidad en forma de meta que debe alcanzarse, aunque a veces el sujeto percibe esto sólo en forma oscura y difusa.

Distingue Lersch una serie de impulsos o tendencias: impulso a la actividad por actividad en sí, por su propio valor funcional; necesidad de estimación; ansia de notoriedad; necesidad de convivencia; deseo de poder: deseo de saber; impulso a la creación; etc.

motivaciones sociales

A. Influencia del medio cultural

El medio cultural es importantísimo porque le sirve al individuo como marco de referencia para evaluar las actividades en lo que atañe tanto a la jerarquía que la sociedad les atribuye como a sus propias posibilidades y rendimientos. Ejemplo: en una sociedad donde el deporte es valorado y apoyado, mayor cantidad de niños y jóvenes se dedicaran al mismo.

B. Competencia y cooperación

Tanto la competencia como la cooperación tienen efectos motivadores. Evidentemente, se plantea un antagonismo entre ambas. Esta contradicción puede impregnar la sociedad toda, como lo ha destacado Robert Lynd al señalar que la sociedad valora el individualismo, el triunfo del más apto pero, al mismo tiempo, hace hincapié en la solidaridad y la cooperación. Según algunos el deporte puede brindar una conciliación, al permitir una lucha cuyos limites y violencia están canalizados por reglas. Mas adelante hacemos el análisis psicológico de la competencia; también hemos tocado el tema al referirnos a las funciones sociologicas del deporte.

C. Búsqueda de prestigio y mejoramiento del status social.

Es una importante motivación de la conducta humana. Se ha agudizado en la sociedad actual y esta en intima relación con la tendencia competitiva.

D. Influencia de los observadores.

Se ha demostrado que la presencia de observadores puede afectar la actividad que realiza un sujeto, produciendo cambios tanto en la ejecución y el rendimiento como en la actitud. Esta influencia puede ser positiva o negativa, y depende de:

  • Del sujeto. Edad; sexo; personalidad; necesidad de aprobación social (grande o pequeña); aptitudes y conocimiento de la actividad; experiencia previa en la realización de actividades en publico.
  • De los observadores. Cantidad; actitud; relación afectiva con el sujeto observado; sexo en relación con este ultimo.
  • De la naturaleza y complejidad de la tarea.

Aun una actitud neutra en los observadores provoca cambios en el rendimiento del sujeto. Las manifestaciones aprobatorias ejercen una influencia positiva. Las actitudes hostiles o desaprobatorias tiene efectos positivos en algunos y negativos en otros. Los observadores influyen mas en los individuos que tienen una elevada necesidad de aprobación social como así también en los sujetos con alto nivel de ansiedad. Los sujetos con mayores aptitudes y experiencia en la tarea que ejecutan son menos susceptibles a la influencia de los observadores. También es importante el hecho de que el sujeto tenga experiencia en la realización de la actividad en publico.

E. Otras motivaciones sociales.

Premios, incentivaciones monetarias, convencimiento de la importancia de la actividad, influencia del grupo, etc.

CLASIFICACION DE LAS MOTIVACIONES DEL DEPORTISTA.

Sintetizando los resultados de numerosas observaciones e investigaciones, podemos señalar como principales motivaciones del deportista las siguientes:

  • Interés y gusto intrínseco por la actividad deportiva. Placer derivado de la misma.
  • Gusto por la actividad física intensa.
  • Necesidad de recreación, de cambio de actividad para compensar las tensiones del trabajo cotidiano, de evasión.
  • Deseo de mantenerse bien físicamente, de conservar o mejorar la salud.
  • Deseo de prepararse para otras actividades por medio del deporte.
  • Deseo de pertenecer a un grupo, necesidad de convivencia en una relación social con objetivos comunes.
  • Tendencia a experimentar la emoción suscitada por la competencia.
  • Deseo de ganar, de demostrar fuerza y habilidad. Deseo de autoafirmación y superación. Placer derivado de vencer obstáculos.
  • Deseo de lograr fama, popularidad, reconocimiento y aprobación social. En ciertos casos, este suele desembocar en el deseo de obtener alguna ventaja económica por medio del éxito deportivo.

Es preciso tener en cuenta lo siguiente:

  • Las motivaciones deben verse en función del contexto social y de los parámetros culturales.
  • Existe una correlación entre el tipo de disciplina deportiva y la motivación.
  • Las motivaciones difieren enormemente según las formas de deporte (recreativo, higiénico, terapéutico, de mediano o alto nivel competitivo). Evidentemente no son iguales las motivaciones de quien los fines de semana juega al tenis o al golf para relajarse o distraerse, y las de aquel que se somete a entrenamientos rigurosos para alcanzar un rendimiento máximo.
  • En el deporte de alto nivel predominan las motivaciones sociales. En niveles inferiores se da más el gusto intrínseco.
  • Hay una relación estrecha entre éxito y motivación. Esto, a su vez, incide en la duración de la carrera deportiva. La motivación contribuye al éxito y este es generador de nuevas fuerzas motivacionales.

Debemos aclarar que, además de las motivaciones conscientes, existen también las motivaciones inconscientes. Nos referiremos a ellas luego, al referirnos a los aspectos psicológicos de la competencia deportiva.

LA COMPETENCIA DEPORTIVA. ANALISIS PSICOLOGICO.

El deseo de competir es una tendencia generalizada del ser humano. Algunos consideran que esta tendencia es innata y surge del llamado “instinto de conservación” para independizarse luego de este. Sin embargo, los estudios antropológicos parecen indicar que esa tendencia esta condicionada por factores socioculturales.

La tendencia competitiva involucra el deseo de imponerse a los demás, de triunfar, de destacarse, de demostrar la propia superioridad.

Indudablemente, la competencia constituye uno de los ingredientes fundamentales del deporte y es el medio utilizado por el deportista para expresar y poner en acto sus tendencias.

La competencia deportiva tiene las siguientes características:

  1. Es una típicamente emocional.
  2. La idea de competencia lleva implícita la idea de ganar. Resulta obvio destacar que el deportista compite para ganar. El hecho de que no siempre lo logre, así como su eventual actitud frente a la derrota son problemas conexos con aquél y no invalidan la primera afirmación. El deportista busca triunfar y lograr el máximo rendimiento. En el deporte de alto nivel competitivo hay un esfuerzo para acercarse a los limites de las posibilidades individuales a través de una rigurosa preparación física, técnica y psicológica. El competidor lucha para superar a un rival, una marca, un obstáculo, y para vencerse a sí mismo, para autosuperarse.
  3. La competencia deportiva constituye una situación artificial y simbólica. Esta sometida a reglas, que la encauzan y tratan de privarla de sus eventuales efectos nocivos, poniendo un freno a la violencia.
  4. d. Decíamos que el deportista compite para ganar. Pero cabe preguntarse: “ganar para qué?” Puede ser por el placer de la victoria en si, para demostrar su valor ante sí mismo y, yendo más lejos, ante los demás. En algunos casos hay un motivo extrínseco: conseguir a través del éxito deportivo, alguna ventaja directa o indirecta.
  5. Todo estimulo adicional es generador de una cadena de reacciones subjetivas cuyo destino puede tener dos direcciones: como factor de progreso o como causa de mayor acumulación de tensión emotiva y, por lo tanto, de regresión. Estos dos tipos de reacción dependen de la organización psíquica del sujeto y de las condiciones sociales.

 

Daniel R, Paglilla
INEF Federico Dickens
Buenos Aires  Argentina  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Licenciada en Psicología
Aldana Zavanella Díaz
Universidad de Santiago de Compostela
Compostela / Galicia - España

 

LA MOTIVACION EN GENERAL

La palabra motivación proviene de una raíz latina que significa “mover”, “poner en movimiento”, en el sentido de algo que impulso a la acción. Constituye pues un estado – permanente o transitorio y aun esporádico – caracterizado por una predisposición favorable para la acción.

Algunos investigadores utilizan la palabra “motivos” para referirse a los elementos determinantes de tal estado, mientras que otros emplean ambos términos (motivaciones y motivos) en forma intercambiable.

Cabe señalar que la palabra “motivo” tiene una connotación mas bien racional, en tanto que el termino “motivación” indica sobretodo una actitud de la personalidad total del sujeto, con preponderancia de los factores activo – emocionales.

La motivación es la fuerza impulsora de nuestra conducta; lo que determina en buena medida y casi siempre nuestro éxito o nuestro fracaso, en el sentido de que nos lleva a utilizar en mayor medida nuestras reales capacidades.

La motivación es, pues, esencial en toda actividad humana y, por supuesto, en el entrenamiento y la competencia, que son las actividades que aquí nos interesan.

En relación con una actividad, la motivación influye:

  • En la actitud del sujeto frente a la misma.
  • En la iniciación y modo de realización de la actividad
  • En el grado de esfuerzo del sujeto.
  • En la evaluación de la actividad.

PRINCIPALES PROBLEMAS PLANTEADOS

  1. Determinar si los motivos son innatos o adquiridos, o si los hay de ambas clases.
  2. Determinar si los motivos son fisiológicos, psicológicos o sociales, o si pueden provenir de las tres fuentes.
  3. Establecer si hay motivaciones inconscientes al lado de las conscientes.
  4. Establecer si consisten simplemente en buscar el placer y evitar el dolor, o si existen también otros factores más complejos.

En ultima instancia, lo que buscamos es saber cuales son los factores que determinan y gobiernan la conducta de los seres humanos. Se han dado al respecto varias interpretaciones, cuya síntesis nos llevara a especificar y comprender las motivaciones del deportista.

Teorías sobre la motivación

Teoría del restablecimiento del equilibrio.

Fue formulada por Cannon, quien introdujo el concepto de homeostásis, mecanismo en virtud del cual el organismo trata de mantener su integridad, equilibrando las adaptaciones internas de acuerdo con los estímulos. Afirma que, cuando se produce un desequilibrio, el organismo pone en acción sus mecanismos de regulación para volver al estado de equilibrio.

Sin duda, existe en el ser humano un mecanismo de “auto – regulación” , tanto en la esfera física como en la psicológica, por medio del cual trata de restablecer o mantener el equilibrio.

Un ejemplo lo tenemos en los mecanismos de defensa del “Yo”: compensación (en virtud de la cual un sujeto frustrado en un aspecto de su vida busca sobresalir en otro); sublimacion (canalizacion de tendencias inferiores hacia otras superiores), etc.

Sin embargo, y a pesar de la indudable existencia de estos mecanismos, no todos los aspectos de la conducta humana pueden explicarse por esta tendencia a restablecer el equilibrio. El mismo Cannon reconoció que, con harta frecuencia, el hombre realiza acciones que, precisamente, rompen ese equilibrio.

 Teoría de los factores múltiples.

La complejidad del comportamiento humano movió a muchos investigadores a elaborar una teoría multidimensional.

Murray y McDougall, por ejemplo, han recalcado el papel de las motivaciones sociales, en las cuales incluyen la tendencia gregaria (unión con otras personas), agresiva (de lucha con los demás), la de dominio, la exploratoria (curiosidad, afán de conocimientos), etc. Estas teorías se basan en el concepto formulado por Allport, de la “Autonomía Funcional de los Impulsos”, lo cual significa que los impulsos se independizan de sus bases fisiológicas.

Podemos agregar que existe una dualidad en los factores motivacionales. Por ejemplo, la tendencia a dominar y la tendencia a la sumisión; al poder y a la huida; a la agresion y a la proteccion. Al encontrar un obstáculo, algunas personas hacen lo posible para superarlo, pero otras se someten o se retiran. Según Nietzche, la voluntad de poderío es una de las tendencias básicas del hombre, y Adler afirmo que la tendencia de dominio es uno de los principales motivos de la conducta humana, y que cuando se frustra o se desvía puede causar trastornos emocionales. La tendencia a superar obstáculos y a destacarse o dominar puede apreciarse en los deportes, los cuales crean obstáculos artificiales, dando oportunidad para expresar esas tendencias (luego veremos específicamente las motivaciones del deporte).

 Teoría de las capacidades.

Afirma que el sujeto esta motivado para hacer las cosas que responden a sus aptitudes. Esta teoría esta relacionada con un enfoque mas reciente, el cual recalca la necesidad de “realización” como una motivación importantísima de la conducta humana.

 Los motores de la conducta, según Lersch.

P. Lersch, en su notable obra “estructura de la Personalidad”, hace un análisis detallado de los factores que determinan nuestros actos. Las tendencias – afirma – son las que ponen en marcha la vida anímica. La vida anímica, como toda la vida, esta dirigida a la realización de las posibilidades del ser: desarrollo, conservación, configuración. Las tendencias se dirigen a la consecución de un estado todavía inexistente y se hallan siempre presentes en la dirección y configuración de la vida. Cada tendencia es experimentada en una forma subjetiva especial. En cada tendencia sentimos un estado de defecto, de necesidad, que queremos superar; así ocurre en el hambre, en la sed y también en la necesidad de estimación, en el deseo de poder, en las necesidades sentimentales o metafísicas. El concepto de necesidad circunscribe del modo más general e inespecífico la tonalidad fundamental que matiza todas las tendencias. Además, la tendencia se proyecta hacia el futuro, tiene una finalidad en forma de meta que debe alcanzarse, aunque a veces el sujeto percibe esto sólo en forma oscura y difusa.

Distingue Lersch una serie de impulsos o tendencias: impulso a la actividad por actividad en sí, por su propio valor funcional; necesidad de estimación; ansia de notoriedad; necesidad de convivencia; deseo de poder: deseo de saber; impulso a la creación; etc.

motivaciones sociales

A. Influencia del medio cultural

El medio cultural es importantísimo porque le sirve al individuo como marco de referencia para evaluar las actividades en lo que atañe tanto a la jerarquía que la sociedad les atribuye como a sus propias posibilidades y rendimientos. Ejemplo: en una sociedad donde el deporte es valorado y apoyado, mayor cantidad de niños y jóvenes se dedicaran al mismo.

B. Competencia y cooperación

Tanto la competencia como la cooperación tienen efectos motivadores. Evidentemente, se plantea un antagonismo entre ambas. Esta contradicción puede impregnar la sociedad toda, como lo ha destacado Robert Lynd al señalar que la sociedad valora el individualismo, el triunfo del más apto pero, al mismo tiempo, hace hincapié en la solidaridad y la cooperación. Según algunos el deporte puede brindar una conciliación, al permitir una lucha cuyos limites y violencia están canalizados por reglas. Mas adelante hacemos el análisis psicológico de la competencia; también hemos tocado el tema al referirnos a las funciones sociologicas del deporte.

C. Búsqueda de prestigio y mejoramiento del status social.

Es una importante motivación de la conducta humana. Se ha agudizado en la sociedad actual y esta en intima relación con la tendencia competitiva.

D. Influencia de los observadores.

Se ha demostrado que la presencia de observadores puede afectar la actividad que realiza un sujeto, produciendo cambios tanto en la ejecución y el rendimiento como en la actitud. Esta influencia puede ser positiva o negativa, y depende de:

  • Del sujeto. Edad; sexo; personalidad; necesidad de aprobación social (grande o pequeña); aptitudes y conocimiento de la actividad; experiencia previa en la realización de actividades en publico.
  • De los observadores. Cantidad; actitud; relación afectiva con el sujeto observado; sexo en relación con este ultimo.
  • De la naturaleza y complejidad de la tarea.

Aun una actitud neutra en los observadores provoca cambios en el rendimiento del sujeto. Las manifestaciones aprobatorias ejercen una influencia positiva. Las actitudes hostiles o desaprobatorias tiene efectos positivos en algunos y negativos en otros. Los observadores influyen mas en los individuos que tienen una elevada necesidad de aprobación social como así también en los sujetos con alto nivel de ansiedad. Los sujetos con mayores aptitudes y experiencia en la tarea que ejecutan son menos susceptibles a la influencia de los observadores. También es importante el hecho de que el sujeto tenga experiencia en la realización de la actividad en publico.

E. Otras motivaciones sociales.

Premios, incentivaciones monetarias, convencimiento de la importancia de la actividad, influencia del grupo, etc.

CLASIFICACION DE LAS MOTIVACIONES DEL DEPORTISTA.

Sintetizando los resultados de numerosas observaciones e investigaciones, podemos señalar como principales motivaciones del deportista las siguientes:

  • Interés y gusto intrínseco por la actividad deportiva. Placer derivado de la misma.
  • Gusto por la actividad física intensa.
  • Necesidad de recreación, de cambio de actividad para compensar las tensiones del trabajo cotidiano, de evasión.
  • Deseo de mantenerse bien físicamente, de conservar o mejorar la salud.
  • Deseo de prepararse para otras actividades por medio del deporte.
  • Deseo de pertenecer a un grupo, necesidad de convivencia en una relación social con objetivos comunes.
  • Tendencia a experimentar la emoción suscitada por la competencia.
  • Deseo de ganar, de demostrar fuerza y habilidad. Deseo de autoafirmación y superación. Placer derivado de vencer obstáculos.
  • Deseo de lograr fama, popularidad, reconocimiento y aprobación social. En ciertos casos, este suele desembocar en el deseo de obtener alguna ventaja económica por medio del éxito deportivo.

Es preciso tener en cuenta lo siguiente:

  • Las motivaciones deben verse en función del contexto social y de los parámetros culturales.
  • Existe una correlación entre el tipo de disciplina deportiva y la motivación.
  • Las motivaciones difieren enormemente según las formas de deporte (recreativo, higiénico, terapéutico, de mediano o alto nivel competitivo). Evidentemente no son iguales las motivaciones de quien los fines de semana juega al tenis o al golf para relajarse o distraerse, y las de aquel que se somete a entrenamientos rigurosos para alcanzar un rendimiento máximo.
  • En el deporte de alto nivel predominan las motivaciones sociales. En niveles inferiores se da más el gusto intrínseco.
  • Hay una relación estrecha entre éxito y motivación. Esto, a su vez, incide en la duración de la carrera deportiva. La motivación contribuye al éxito y este es generador de nuevas fuerzas motivacionales.

Debemos aclarar que, además de las motivaciones conscientes, existen también las motivaciones inconscientes. Nos referiremos a ellas luego, al referirnos a los aspectos psicológicos de la competencia deportiva.

LA COMPETENCIA DEPORTIVA. ANALISIS PSICOLOGICO.

El deseo de competir es una tendencia generalizada del ser humano. Algunos consideran que esta tendencia es innata y surge del llamado “instinto de conservación” para independizarse luego de este. Sin embargo, los estudios antropológicos parecen indicar que esa tendencia esta condicionada por factores socioculturales.

La tendencia competitiva involucra el deseo de imponerse a los demás, de triunfar, de destacarse, de demostrar la propia superioridad.

Indudablemente, la competencia constituye uno de los ingredientes fundamentales del deporte y es el medio utilizado por el deportista para expresar y poner en acto sus tendencias.

La competencia deportiva tiene las siguientes características:

  1. Es una típicamente emocional.
  2. La idea de competencia lleva implícita la idea de ganar. Resulta obvio destacar que el deportista compite para ganar. El hecho de que no siempre lo logre, así como su eventual actitud frente a la derrota son problemas conexos con aquél y no invalidan la primera afirmación. El deportista busca triunfar y lograr el máximo rendimiento. En el deporte de alto nivel competitivo hay un esfuerzo para acercarse a los limites de las posibilidades individuales a través de una rigurosa preparación física, técnica y psicológica. El competidor lucha para superar a un rival, una marca, un obstáculo, y para vencerse a sí mismo, para autosuperarse.
  3. La competencia deportiva constituye una situación artificial y simbólica. Esta sometida a reglas, que la encauzan y tratan de privarla de sus eventuales efectos nocivos, poniendo un freno a la violencia.
  4. d. Decíamos que el deportista compite para ganar. Pero cabe preguntarse: “ganar para qué?” Puede ser por el placer de la victoria en si, para demostrar su valor ante sí mismo y, yendo más lejos, ante los demás. En algunos casos hay un motivo extrínseco: conseguir a través del éxito deportivo, alguna ventaja directa o indirecta.
  5. Todo estimulo adicional es generador de una cadena de reacciones subjetivas cuyo destino puede tener dos direcciones: como factor de progreso o como causa de mayor acumulación de tensión emotiva y, por lo tanto, de regresión. Estos dos tipos de reacción dependen de la organización psíquica del sujeto y de las condiciones sociales.

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